


Alas contoneo entre nubes, solitarias, acompañadas. Exploro como argonauta las mil y una noches, en senderos, un haz de luz y espirales entramados en la superficie.
Encontrada en el camino, distante, ausente, sin nacionalidad, sin pertenencia y sin memoria.
El mundo, una vía, un roce un enjambre divino de bocados inacabados.




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