
Pude desaparecer
pude decir que no
pero el fin de la pasión
es que lo oculto se vea
*
**
***
Un arce, una hoja,
un otoño
carece de alfileres en muletas.
Disparate profano en el placard lozano,
qué escondiste,
qué te dijiste;
sólo por el chance de creer
de sentir si es que tú puedes sentir algo
como mantra ingenuo repetiste una y otra vez,
palabras,
fonemas,
zalemas que ni tú mismo creíste.
Emblema del pasado,
vertiente torcida siempre en solitario,
usas a quienes se embotellan para el uso de tu reciclaje de esquemas.
¿A cuál diosa creaste esta vez?
¿cómo habrás pintado el retrato de ruptura?
¿ella exalta tus dotes imaginarios de coleccionista de huesos?
pobre, indefenso en su hueco de dispersión,
de personalidades desconectadas,
sólo un leve hilo colgante de nexo te une a tu otro yo,
-la subyugación, la culpa y el dolor–




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