
Desenfoque y autoenfoque
¡Quién tira tanto el hilo: quién descuelga sin piedad nuestros nervios, cordeles ya gastados, a la tumba! ¡Amor! Y tú también. Pedradas negras se engendran en tu máscara y la rompen. ¡La tumba es todavía un sexo de mujer que atrae al hombre!
César Vallejo
Ausencia de la diadema de cristal,
fuiste sendero, luego calle ciega.
En vueltas de ausencia,
en relieves de carencia,
soledad irreplegable,
animal inanimado,
insensible y mortificado.
Correteas llano,
con la ceguera de estaño,
con la sed cobriza,
las torres antiguas,
sus soldados de calles grises y caballerizas amarillas,
al pobre doliente le endurecieron la cortina.
¿Sed de ausencia?




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