
Asidero de infertilidad emocional,
nada cesa, el contador sigue el pase de factura habitual,
nadie introduce la huella que colabora en la ultrafase.
Soledad increpante de las noches sin memoria,
confines sin mella interna,
tu cosmos,
la primera persona sin conclusión reinante.
Desparpajo de copas a medio llenar,
humareda entre esquinas,
pechos que sobresalen,
hombres y pactos,
todos iguales.
Mi mundo no pertenece allí.
Deja un comentario