
“Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti. Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria.” (Isaías 60:1 y 2)
Nadie remienda un vestido viejo con un pedazo de tela nueva, porque la tela nueva encogerá y tirará la tela vieja y hará más grande la rotura. Igual, nadie echa vino nuevo en vasijas viejas porque partirán las vasijas viejas y se perderá el vino y las vasijas. A vino nuevo, vasijas nuevas.




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