Pocos días para otro vuelo, me dispongo a festejar con mis amigos, esos exiliados venezolanos que se fueron de las aguas de la patria, por aquello de fungir nuevos horizontes. Así que bueno, veremos qué onda trae el asunto. Me alegro un montón, estaré con amigos que no veo y me hacen una falta increíble.
Veremos qué sucede. Han sido días hermosos, de culturas y confort del espíritu.





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