Tarde de Hitchcock

Por la ternura de la abuelita, y el revoloteo de las aves. Una imagen sin intensidad pseudo intelectual, de querer proyectar el artista que no se es. Tan sólo por el deseo de impresionar a la mujer  que está a unos cuantos pasos de evolución académica, de alguien que es  tan solo  un mero empleado de oficina.

2 respuestas a «Una imagen imborrable»

  1. Esta vida que no comprendo mucho…
    vuelan las palomas
    vuelan las semillas
    vuelan las brisas
    vuelan las almas
    vuelan vuelan
    más allá del gallo y del reloj. Saludos jorge

  2. Aves y encanto en definitiva

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