Esperé con un tanto de vehemencia ver esta película, lamentablemente nunca llegó a Venezuela, supongo que cuando le den un Golden Globe a Natalie Portman por su interpretacón de Nina,  con una rapidez casi inexplicable un montón de películas tendrán cabida en las salas de cine del país. Este fin de semana rodeada en el mar del alfabeto, tenía dispuesto vertir un poco de tiempo en las arcas de la cinematografía, debo escribir un par de artículos y uno de ellos dedicado a Natalie Portman, quien sin duda logró una actuación de esas que no se ven muy seguido en la industria de Hollywood.

Al ver lo regio de su actuación, de esa ambiguedad entre lo frágil y esa bestia interna que necesita reconocimiento del mundo externo, dices esta señorita tiene un futuro brillante. Al menos para mi persona, había reconocido su talento en películas como V de Vendetta, New Yok I Love You, Closer, entre otras.

La verdad que esa suerte de analogía Kafkiana me dejó boquieabierta hasta el último fotograma,  qué impresionante esta señorita y su director que no se quedó atrás. Espero que la academia no sea tan funesta este año y reconozca el talento de esta chica de origen judío. El Cisne Negro entró en mi top ten del 2010.

De quién es su creador

El debut de Aronofsky como director de largometrajes se remonta al año 1998, fecha en la que se estrenó la película Pi. Esta cinta narra la vida de un brillante matemático (Max) que está obsesionado con la idea de que, pese al aparente caos que rige el universo, existe un sistema numérico capaz de prever y controlar todo cuanto sucede en él. Centrándose para ello en el estudio del mercado bursátil, Max cada vez se acercará más a desentrañar el misterio que se oculta tras esa fórmula matemática que aparentemente controla todo, y que le lleva inexorablemente al número Pi. Ansiosos por hacerse con el increíble descubrimiento que Max está a punto de revelar, una agresiva firma de Wall Street y una secta judía le acosarán para hacerse con tan preciado botín.

Cabe destacar que la fotografía de este thriller matemático fue en blanco y negro, y que el compositor de la banda sonora de la misma fue su gran amigo Clint Mansell, colaborador habitual de Aronofsky en el resto de sus películas. El filme apenas costó 60.000 dólares, por lo que el mérito de la película es aún mayor.

La cinta logró un gran éxito de crítica y público, y obtuvo varios galardones, entre los cuales destaca el del Festival de Sundance, que reconoció a Aronofsky como Mejor Director en 1998.

La película que siguió a Pi, fue nada menos que Réquiem por un sueño (Requiem for a dream), estrenada en el año 2000. Basada en la novela de Hubert Selby Jr (quién también desempeña las labores de guionista), la película se centra en el mundo de las drogas (y otras adicciones) y en las devastadoras consecuencias que tienen éstas en un grupo de personas. Este segundo trabajo del director neoyorkino fue aclamado mundialmente por crítica y público y se convirtió instantáneamente en un clásico de culto. Su enorme poder visual, unido a una banda sonora hipnótica (obra también de Clint Mansell, cuyo tema Lux Aeterna ha sido remezclado y utilizado en decenas de trailers cinematográficos posteriores) y a unas interpretaciones sobresalientes (Ellen Burstyn estuvo nominada al Oscar y al Globo de Oro a la mejor actriz por su trabajo en este filme) dieron como resultado este exitoso segundo trabajo de realizador de Brooklyn.

La película se hizo con numerosos premios, entre ellos la Espiga de Oro del Festival de Valladolid.

La siguiente película de Aronofsky no vería la luz hasta más de un lustro después, en el año 2006, fecha del estreno de La fuente de la vida (The fountain). Con un presupuesto millonario, y teniendo a sus órdenes a actores de la talla de Hugh Jackman, Rachel Weisz y Ellen Burstyn (de nuevo), Aronofsky nos lleva por el viaje que emprende un hombre a través de los siglos con el objetivo de encontrar el árbol de la vida, que según la leyenda, otorga la vida eterna a quién bebe de su savia. Su fin último será salvar la vida de su enferma esposa.

La película pasó con más pena que gloria por la taquilla mundial, y esta vez no pudo contentar completamente a todo el mundo. El filme produjo una enorme división de opiniones tanto en la crítica especializada como en el público, yendo desde los que la criticaron duramente, hasta los que la encumbraron como una de las grandes obras cinematográficas de los últimos tiempos.

En cualquier caso, cabe reseñar la nominación de Clint Mansell (de nuevo a cargo de la banda sonora) a los Globos de Oro por su partitura, o la de Darren Aronofsky al León de Oro en el Festival de Venecia, entre otras.

En el año 2008 presentó The Wrestler, su cuarto largometraje que obtuvo el León de Oro del Festival de Venecia. La película está protagonizada por Mickey Rourke y Marisa Tomei, y narra la vida Randy Robinson, un antiguo campeón de lucha libre que se encuentra en el ocaso de su vida profesional. La crítica considero la película de Aronosky la mejor del festival y una de las mejores del director.

Aparte de realizar estos largos, Darren Aronofsky también es el autor de cortos como Supermarket Sweep (1991), Fortune Cookie (1991) y Protozoa (1993).

Su último trabajo, Black Swan (Cisne Negro), se estrenó en Estados Unidos el 1 de diciembre de 2010. La película, considerada un thriller psicológico, cuenta con la participación como protagonista de Natalie Portman interpretando a Nina, una bailarina de ballet de una compañía en Nueva York. La habilidad de Aronofsky logra captar en el film todo el perfil obsesivo y exigente que ronda el mundo de la danza como disciplina.

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