Por fin se terminó uno de los meses que no me agrada para nada, y así darle paso al hermoso abril, mes de la primavera; el renacer y todo lo que cumplió su fin en sí mismo quedó atrás…
Luego de una semana ajetreada decidí escaparme a la playa, el día estuvo increíble la verdad, Higuerote sirvió de refugio en contra del calor citadino.





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