Cual ejecución de backward la semana ha sido demasiado movida para mi gusto, como todo lo que comienza tiene su fin, el acto de perecer empieza a tener su ciclo mortuorio. Mayo pasó de largo, nuevos aprendizajes y recordatorios de lo que pasa se transforma cual ley de termodinámica nada queda por sentado. En tal caso hay un efecto doppler por así decirlo, oyes tu eco y las ondas crean el proclive de la experiencia. Gente va y viene, pocos permanecen y la verdad no me quita el sueño.
He almacenado unas cuantas memorias para esta semana, dopamina para regalar y el factor acomodaticio de mis sentimientos, queda por fuera la desconfianza ir mano a mano con el día es mi nueva filosofía…





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