Sin estigmas ni profanaciones internas, nunca pude ocultar la verdad tras el iris oliva. Sensaciones inconexas pude ver las mellas del prisma. Siempre incandecente, febril tortura.
El chance, el segundo en su forma, sútil engaño. Partidas doble, jugada leve de antaño.
Inconsciente, el florecer de tu condena.
Dual, la pareja.
Tu equipaje continuo entre los pasos.
Adiós a lo sentido.




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