Durante semanas he estado literalmente del timbo al tambo, jamás pensé que estaría tan alejada de este sitial. Entre labores de escritura y mundos digitales de redes sociales, la libertad del tiempo se me ha limitado por completo.

En un ejercicio de disuasión neural, el día de ayer -viernes- encendí algunas luces entremezcladas con esencias aromáticas, música y la paz finalmente invadió mis sienes. La luna estaba particularmente más hermosa de lo normal. suerte de cómplice de todas mis fechorías. Momentos de liviandad emocional y recuerdos siempre presentes de aquellos que no puedes sacarte del pecho.

Nunca existe el adiós cuando se siente la marea entre las sábanas etéreas.

Deja un comentario

Trending

Descubre más desde La Necesidad del Arte

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo