Los días se acumulan entre vasijas, caminos y algunas palabras que alojan la experiencia formada por años de condicionamiento o rebeldía a lo impuesto. Podía alejarme de lo que resultó seguro por intentar merodear una novedad. Novedad en lo superficial y un estereotipo conocido y hasta moldeado a la perfección por nociones teóricas hechas prácticas por quienes dan el ser.
Días atrás quise rebelarme a la intuición y al conocimiento que te dan los años, las respuestas que obtuve en medio del devenir me sorprendieron más de la cuenta. Pensé que lo compartido dejó el principio de bases, algunas palabras inusuales para alguien que no esgrime imponencia alguna sonaban a cierta venganza empuñada por los años de rechazos y mentiras.
En un sueño eterno finalmente pude contener mis pasos para guiarlos a otras direcciones. Decisión aprobada por la ligereza, en ella se enfila la entrega a otras vertientes que habían marcado senderos precisos. Algunos hablan de la soledad como fiel consejera, otros no aceptan que es parte de su destino por el fallo profuso en la tierra de los amantes.
Nada como armar valijas y convertirse en gitana con un destino echado entre los cojines de un lugar númerico que vio nacer y fallecer lo engendrado como una suerte de experimento.
Jenn





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