No soy de las que suele ir corriendo al cine cuando estrenan una película, antes intento indagar en la historia, el director, el argumento de la trama y saber quién actúa en el filme. Luego de recaudar tal información me dispongo a ir a una sala de cine para disfrutar el arte de la catarsis visual. Sin embargo, a lo largo del 2014 pude asistir a unos cuantos estrenos por invitaciones de amigos y algunas otras por trabajo.
De atrás para adelante
Para mí el 2013 estuvo repleto de buenas propuestas fílmicas, historias variadas que iban desde el espacio exterior y el empoderamiento femenino como en Gravity, las deficiencias y vacíos personales con un toque de los setenta logrado en American Hustle, la ruptura de los esquemas, de la intolerancia y la lucha por un sitial en el mundo expuesta en Dallas Buyers Club, entre otras. De ese año me quedó pendiente ver Stoker de Park Chan-Wook.
Menos mal que hice un anillo visual con Gone Girl (pieza clave del 2014) antes de ver esta cinta, la fusión de ambas demarca el mismo camino: lo peor de la naturaleza humana, la doble moral de la sociedad en general, la pasividad ante el victimario, el síndrome de Estocolmo de la víctima y la venganza como leit motiv. De Stoker puedo decir que el director coreano nunca me ha defraudado, sus filmes anteriores Sympathy for Mr Vengeance,Oldboy,Sympathy for Lady Vengeance y I’m a Cyborg, But that’s OK me hicieron sucumbir ante el cine asiático. Había leído de este proyecto que estaría protagonizado por Mia Wasikowska, Mathew Goode y Nicole Kidman bajo la producción de Tony Scott, quien falleció antes de que comenzara el rodaje. Había visto los trailers, la dirección de arte y un poco de gore con estética que necesitaba para esos momentos duros que te da la vida. Por algo los griegos conseguían en el teatro la catarsis necesaria para drenar un poco los demonios internos. Razones suficientes que me llevaron a tenerla en mi listado de pendientes.
India Stoker encarnada por Mia Wasikowska me capturó desde la primera toma, una genia agazapada, un personaje que va evolucionando a medida que ata los cabos de la muerte de su padre Richard, el vestuario de niña colegiala de los años cincuenta, su interés por la lectura, el piano y el detallazo de los zapatos oxfords me hicieron amarla. Una madre lejana que compite con sus vacíos freudianos interpretada por Nicole Kidman, la llevan a conocerse mejor y a crecer como personaje dentro de la trama. Charlie, su encantador tío -solo en apariencia- rol asimilado por Mathew Goode, tiene ese toque de James Dean, irreverente, con su look de joven preepy que esconde una profunda obsesión por ser querido, deseo inquebrantable que destruye todo lo que desplace el afecto y la atención hacia su persona.
No pienso explayarme mucho en el final para no ser aguafiestas, lo único que puedo compartirles que esa trilogía de la venganza previa a este filme dio como resultado a Stoker, una oda a ese deseo de hacer justicia que sobrepasa las leyes convencionales, al punto de parecer un poco exacerbadas para quienes no estamos en los zapatos de quienes ejecutan una acción desmedida.
El mago de lo retorcido y de la exposición de la naturaleza humana, el director David Fincher inmortalizó la involución de los medios, el papel de la moral extrema cual talibán, del cuidado de la apariencia y en hasta cierta forma del personal branding familiar. Gone Girl es una película no apta para esos seres que no se cuestionan todo hasta su propia sangre. Ben Affleck, Rosamund Pike, Neil Patrick, Tyler Perry y Carrie Coon forman parte del increíble elenco de esta producción cinematográfica. La obsesión por ser amado, por encajar en los patrones masculinos para ser la mujer de los sueños, perfecta silente que no se queja ante nada, la infidelidad como forma de evasión a la decisión de tener a alguien al lado, las familias en apariencia perfectas e intachables como parte de una estrategia de marketing, una conductora psicótica de un programa de televisión que moldea la opinión pública, y los giros de trama dan motivos suficientes para que esta película gane algún reconocimiento en las premiaciones del 2015.
Rosemund Bike fue la verdadera estrella de esta cinta, de seguro su actuación le valdrá al menos un Golden Globe. Ben estuvo a la altura de su contraparte y Neil Patrick ni hablar, este chico bastante talentoso demostró que es todo un camaleón. Punto aparte la musicalización en manos de Atticus Ross y Trent Reznor, frontman de NIN, productor discográfico, genio de las melodías envolventes y minimalistas. Ya ganó un Oscar en 2011 con The Social Network, el dúo fantástico se había llevado previamente el Globo de Oro por Mejor Banda Sonora. Detalles que hacen de Gone Girl un must antes de volver a la rutina en enero.
Por lo visto el 2014 estuvo enfocado en la exposición de lo que nos hace demasiado humanos: la ambivalencia entre el bien y el mal. Nightcrawler dirigida y escrita por Dan Gilroy tiene en su cast a Jake Gyllenhaal, Rene Russo, Bill Paxton y Riz Ahmed. Llamó mi atención luego de ver a Jake describir en una entrevista cómo se adentró en el personaje. Éste lo visualizó como un coyote que estaba al acecho de las sobras y lo más retorcido, además confesó que para adentrarse en él tuvo que pasar tres meses de preparación con una dieta estricta para adelgazar y dormir en el día y mantenerse de noche activo, a fin de transmitir eso en Lou Bloom, un hombre obsesionado con la competencia, el robo de vidas y por figurar gracias al material sórdido “noticioso”, que llamaría reality amarillismo.
Una fotografía desagradable de lo que se ha establecido en Estados Unidos y gran parte del continente como fenómeno noticioso, el televidente al parecer está ávido de ver todo en primera persona cual videojuego. Sin importar cuáles sean los costos de lograr esas capturas de la realidad. Para ser el primer filme dirigido y escrito por Dan Gilroy el éxito tocó su puerta y colocó a Nightcrawler en el ojo del huracán de los críticos de cine. Logrando así excelentes reviews en The New Yorker por su particular temática que recuerda un poquito a Natural Born Killers y la magistral actuación de Gyllenhaal, quien está nominado como Mejor Actor en los Critics’ Choice Movie Awards al lado de Benedict Cumberbatch – The Imitation Game, Ralph Fiennes – The Grand Budapest Hotel, Michael Keaton – Birdman, David Oyelowo – Selma y Eddie Redmayne – The Theory of Everything. Sin decir que su guión también ha recibido el mismo tratamiento que Jake por parte de los medios especializados.
La joya de la corona: Interstellar
Hace unas semanas escribí en Twitter: Nolan nunca me defrauda. Pues sí, él y su hermano son par de genios que se esmeran en todo lo que hacen. Al verla finalmente, las tres horas y media se me pasaron volando, agradezco a Humberto por la invitación al cine, porque debo decir que mi visión del universo tuvo un antes y después de Interstellar. La teoría de las cuerdas, la literatura de Jorge Luis Borges, la astrofísica, el poema de Dylan Thomas recitado por Michael Caine fue una mezcla para nada lúdica que capturó mi atención por completo.
Así reza el poema completo:
Do not go gentle into that good night,
Old age should burn and rave at close of day;
Rage, rage against the dying of the light.
Though wise men at their end know dark is right,
Because their words had forked no lightning they
Do not go gentle into that good night.
Good men, the last wave by, crying how bright
Their frail deeds might have danced in a green bay,
Rage, rage against the dying of the light.
Wild men who caught and sang the sun in flight,
And learn, too late, they grieved it on its way,
Do not go gentle into that good night.
Grave men, near death, who see with blinding sight
Blind eyes could blaze like meteors and be gay,
Rage, rage against the dying of the light.
And you, my father, there on the sad height,
Curse, bless, me now with your fierce tears, I pray.
Do not go gentle into that good night.
Rage, rage against the dying of the light.
Al español:
Boyhood, la historia de un personaje que crece ante las cámaras
Nominada a Mejor Película del Año, es el primer filme de Richard Linklater, el cual contó con la participación de Ethan Hawke. Un proyecto independiente que competirá en los Globos de Oro en las categorías de Mejor Película Drama, Mejor Director, Mejor Guión, Mejor Actriz de Reparto, Patricia Arquette y Actor de Reparto Ethan Hawke. Esta cinta fue una de las favoritas de Barack Obama, razón que le dio de por sí más fama que la ejecución de cualquier estrategia de mercadeo.
Su director se hizo acreedor de un Oso de Plata como Mejor Director en el marco del Festival Internacional de Cine de Berlín y su nombre resuena con fuerza como uno de los favoritos de los premios Oscar.
De su historia
“¡Lo sé, esto es una locura! Filmar en 12 años es una extensa e impráctica idea y creo que por lo mismo nadie lo había hecho antes. Cuando comencé a hablar de esta idea a muchos les encantó. Ya sabes, el arte es como la confianza. Me decían que les parecía interesante la manera en que quería contar mi historia y que existían infinidad de posibilidades para desarrollar tanto la trama como los personajes”, cuenta Linklater.
A lo que agregó en una entrevista: “Quien no lo entendió muy bien desde un principio fue la gente del dinero (risas). Los distribuidores me volteaban a ver incrédulos y me decían: ¿¡De qué estás hablando!? La verdad es que tuve mucha suerte para hacer esta película y tuve a bordo a mucha gente que se entusiasmó con la idea, desde los mismos actores como Patricia Arquette o Ethan Hawke, hasta mis productores, quienes me dieron un poco de dinero cada año para poder filmarla. Ahorita todos estamos muy contentos por la película”.

La frase que lo resume todo en boca de su director
“Sólo puedo decir que los que hacemos cine somos unos freaks controladores que queremos manipular la realidad de lo que está enfrente de nosotros, queremos contar nuestras historias y hacerlas funcionar. No obstante en esta película tuvimos que arriesgarnos a dejar de lado ese control, en este caso de un futuro que no podíamos predecir y que era incierto. Todo lo relacionado con esta película tenía una vida paralela, todos planeamos nuestro futuro, pero no sabíamos exactamente cómo iba a pasar. Yo tenía una idea original, que era filmar durante doce años, sabía que el elenco iba a estar sometido a un cambio físico constante y que de igual manera iba a estar sujeto a cambios en la cultura, en la política o en lo que estuviera sucediendo en el mundo mismo. No puedo decirte exactamente lo que sucedería, pero sabía que iba a pasar algo y que seguirá pasando algo”.
Al menos para mí contó con una propuesta interesante por el tema de ver el crecimiento del protagonista en doce años de filmación. Es sincera, sin mayores artilugios y muestra la realidad de una familia típica americana, que se separa de la doble moral de la existencia de la perfección. En resumen es honesta.
En caso de que quieran profundizar en la composición de bandas sonoras de las mejores películas del 2014 recomiendo el excelente reportaje de The Hollywood Reporter. En el que Danny Elfman, Trent Reznor, Hans Simmer, entre otros hablan de sus inseguridades y el proceso creativo que deben experimentar ante la ardua tarea de componer la música de un filme.
**Aún no he visto Birdman pero sé que va a ser parte de mi segundo listado del 2014















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