
El proyecto Unseen Art, llevado por el diseñador Marc Dillon desde Helsinki, utiliza la impresión en 3D para dar a las personas invidentes la oportunidad de experimentar el arte clásico que muchas personas que sí pueden ver dan por sentado.

“Imagina no saber qué aspecto tiene la sonrisa de Mona Lisa, o los girasoles de Van Gogh. Imagina oír a la gente hablar sobre ellos y conocer su existencia, pero nunca haberlos experimentado por ti mismo. Para millones de personas invidentes, eso es una realidad,” explican en un vídeo. Utilizan escáneres de 3D e impresión 3d con base de arena para recrear las obras de arte en una escala y calidad que se pueda exhibir en museos.
A pesar de su punto de vista único, el proyecto Unseen Art no es el primero que trabaja con este concepto. La impresión 3D se ha utilizado para, por ejemplo, ayudar a una madre ciega a “ver” el ultrasonido de su futuro hijo, o también en una exposición para invidentes en el Museo del Prado de Madrid.
Vía Cultura Inquieta




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