
“Como mujer no tengo país. Como mujer no quiero país. Como mujer el mundo entero es mi país”, Virginia Woolf, Tres Guineas (1938)
En el ensayo feminista Tres Guineas –publicado en 1938–, Virginia Woolf reflexionó acerca de cómo las mujeres podían ayudar a evitar la guerra; y denunció la desigualdad de género en el ámbito educativo, así como en el mundo profesional. Fue esta clase de guerrera pacifista –una luchadora crítica, independiente y culta– la que inspiró la nueva propuesta de Constanza Oquendo.
La diseñadora venezolana, actualmente residenciada en Nueva York, es consciente de que la moda representa una forma de lenguaje. Desde su incursión en la industria indumentaria, se ha valido de sus creaciones para realizar declaraciones de empoderamiento femenino. “Creemos firmemente en el poder de la mujer. Me gusta transmitir siempre ese mensaje. ¡Soy feminista!”, afirma.
Esta temporada, la mujer Constanza Oquendo imagina que encarna –y reinterpreta con su estilo propio– a cuatro personalidades súper-poderosas: Amelia Earhart, Bette Davis, Peggy Guggenheim, y por supuesto, Virginia Woolf.
Así como las atrevidas trayectorias de estas musas –la primera cruzó volando el Atlántico; la segunda luchó por un mejor salario como actriz; la tercera se abrió paso en el sector del arte, dominado por los hombres; y la última llamó a conquistar un espacio propio e independencia económica–, la colección Otoño/Invierno destaca por sus cortes arriesgados y sofisticados.
Con una estética que evoca la década de los treinta –años de glamour y escapismo en medio de la Gran Depresión y totalitarismos–, siluetas femeninas con notas militares se fusionan en 19 looks. Hombros anchos, cinturones ceñidos a la cintura, y pantalones que lucen como faldas, protagonizan diseños poderosos.
Elementos orientales, tales como el cuello mandarín, sugieren visitas a tierras lejanas y encuentros con otras culturas. Por su parte, botones decorativos, canutillos y flecos con mostacillas; conjuntamente con terciopelos azules y mostazas, lana y seda gris, satén de seda marrón y una seda cruda de rayas (único estampado de la colección); reflejan el vínculo constante de la casa con las bellas artes.
Una vez más, la firma que conjuga lo clásico con lo avant-garde, le habla a una mujer viajera, que no se deja arrastrar por la corriente, ni se conforma con ser igual al resto; y que no solo aprecia la belleza y colecciona tesoros, sino que además ama lucir obras de arte.

En tiempos donde todavía existe una brecha de oportunidades y poder entre hombres y mujeres, la mujer Constanza Oquendo se deja influenciar por figuras de gran carácter, e interpreta a la guerrera en la que sueña convertirse. Después de todo, Bette Davis demostró que los complejos y peculiares personajes a los que les dio vida, fueron un ingrediente clave en su fuerte carácter.
Apasionada por el encuentro entre la moda, la arquitectura y el arte –referencias que protagonizan el mood board de cada una de sus propuestas–; e incuestionablemente unida al empoderamiento femenino; Constanza Oquendo ha logrado posicionarse como una de las diseñadoras más destacadas en su país, y ha llamado la atención de medios y plataformas internacionales. El año pasado debutó en el Mercedes-Benz Fashion Week Panamá con su desfile Primavera / Verano 2017, titulado “Cherchez la femme”. Por otro lado, su colección Otoño-Invierno 2016, llamada “Solstice”, figuró en Vogue Talents.




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