Quién no ha imaginado un mundo rosa con imágenes rosa teñidas de alusiones a un país repleto de maravillas. Toda mujer ha hecho un pequeño ejercicio escapista, al visualizar un mundo no convencional; ese que podemos hacer frente al espejo, al tener a la mano elementos cosméticos que nos harán trasladarnos a otros lugares, ahondar en nuestro sentido más femenino, o sencillamente ser una versión mejorada de nosotras mismas. Todo lo anterior lo capturó la diseñadora francesa Olympia Le-Tan en su colección cápsula de Lancôme llamada Olympia’s Wonderland.
Un reflejo colorido que une el savoir faire parisino, el apego por el color, la búsqueda de la feminidad con aires retro, sin convencionalismos estéticos y la visión de una mujer completamente naif amante del rosa. Olympia creó junto a Lancôme una línea de maquillaje que incluye barras de labios, pintura de uñas e iluminadores. Su hermoso packaging rosado, -el color favorito de Olympia Le-Tan-, es la estrella centelleante que evoca un universo girly que seducirá a quienes adquieran sus productos.

Afición por los labiales
Olympia Le- Tan nos hace partícipes de sus gustos al escoger una paleta de color para sus labiales que van desde el rojo intenso hasta el rosa más delicado. La selección de los tonos, transmiten referencias vintage muy al estilo Hollywood de antaño. La textura aterciopelada se compagina muy bien con el espíritu de los años 50.

Afición por los labiales
Olympia Le- Tan nos hace partícipes de sus gustos al escoger una paleta de color para sus labiales que van desde el rojo intenso hasta el rosa más delicado. La selección de los tonos, transmiten referencias vintage muy al estilo Hollywood de antaño. La textura aterciopelada se compagina muy bien con el espíritu de los años 50.
¿Los colores? Van desde el violeta frío de Rouge de Rose 1955, el cereza de Anémone 1959, el rosa vintage de Couture 1962 y el rojo resplandeciente Olympia 1980. Como dato interesante, cada uno de estos tonos es una versión actualizada por Le- Tan, en medio de sus hallazgos en los archivos de Lancôme, la parisina quiso respetar su nombre original y la fecha en que fueron comercializados.
Regresa el querubín de Lancôme
Les tenemos gratas noticias a las amantes de la maison, el querubín elegido en el año 1935 por Armand Petitjean como el emblema del maquillaje de Lancôme, fue resucitado por Olympia Le-Tan en forma de un ángel con el cabello rosa, labios y uñas rojas a juego, con lentes en
El placer de la mirada
Unos cuartetos de sombras se unen para recrear un smoky eye color ciruela con pequeños toques metálicos. Los nombres de las sombras también aluden los orígenes de la maison:
Gris Argent 1988, un tono acero esplendoroso, Paradis 1956, un burdeos obscuro, Brun Nacré 1965, un iridiscente continuo y Nommé Désir 1971, un grácil níveo. Las texturas de las sombras son pigmentadas, cremosas que se funden ligeramente en el párpado, creando un look de larga duración.

Quién es Le- Tan
Su trabajo como diseñadora de accesorios es ampliamente conocido. Socialités y trendsetters de todas partes del mundo han sucumbido a sus clutchs, de impronta original, juguetona y diferente. Su pasión por el bordado, hobbie que le enseñó su abuela, la inspiró a diseñar un bolso minaudière bordado a mano que reproduce las portadas de novelas legendarias, y obras clásicas de la literatura universal. Sus piezas se han colado con gran facilidad en los street styles de las Semanas dela Moda, especialmente los de París y Londres. Le- Tan fundó su propia marca en 2009 en ella los opuestos se convergen con suma delicadeza. Desde el lado más sensual de los pin-ups de los años 50 con la candidez propia de la infancia. Esta unión es la que ha labrado una conexión inquebrantable entre la diseñadora y sus compradoras.
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