Una mañana sin importar las localizaciones geográficas, el idioma, las creencias, las posturas y el tono de las cabelleras y de las rumias. Me preguntaba, en qué emplearán el tiempo aquellos que comparten lectura de este blog y los que no. Aquellos visitantes silentes, aquellos (as) que han compartido letras, tinta indeleble a través de ese feedback hermoso, de enunciados y respuestas.


Por mi parte, una mañana degustando un café (cosa que nunca hago) pero por ser el sitio donde estoy es casi obligatorio teniendo de frente a algo que esperé por años ver, su estatura, forma y el cielo rosa indudablemente. Y tú ¿qué haces esta mañana? un poco de grados que ascienden y descienden, de sol entre nubes, de incienso divino por ser domingo.
Un beso




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